Páginas vistas en total

miércoles, 13 de mayo de 2015

AQUEL INFIERNO




                       Foto Tiguaz

Bajaba la otra noche a aquel infierno
por ver lo que Luzbel es lo que hacía
si solo recitaba  poesía
o quemaba las almas del invierno.

 Pareció tan macabro el desgobierno
el olor nauseabundo que salía
de la puerta tercera que ponía
por aquí es la salida a un otro eterno.

Me sentí tan confuso y distraído
a la vez que buscando una respuesta
no sabiendo porque lado ni que puerta

ni tampoco a qué coño había acudido.
Donde  moras dislate de locura.
“Voy detrás de aquel gesto de ternura”.

10 comentarios:

  1. A veces por buscar un gesto de ternura, tomamos el camino equivocado y llamamos en la puerta que no se debe.

    Muy buen soneto TIGUAZ.

    Un abrazo.

    mariarosa

    ResponderEliminar
  2. Gracias, MariaRosa, no siempre usamos los caminos adecuados. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Pos aqui estoy con cariño para dejarte un beso con ternura hermoso como siempre y duro ehhhhh, besos desde mi brillo del mar

    ResponderEliminar
  4. Es que Lucifer hace "diabluras" . No dejes de visitarme, Un abrazo grande amiga.

    ResponderEliminar
  5. Tiguuuu, tus versos, tus sonetos siempre serán buenos caminos. Estuve por tu país un mes. Recorrí el sur, ojalá para el próximo viaje te vea. Un abrazo muy fuerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tú Visita Susana, nada que ver el Sur con mi Norte, dos cosas completamente distintas, mucho mas bello el Norte. Galicia como tú es belleza. Un beso.

      Eliminar
  6. Por los caminos, a veces certeros a veces equivocados vamos "andando" la vida. De los errores aprendemos, y de los logros sacamos fuerzas para las nuevos retos.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  7. Muchas gracias, Rosa, se te hecha en falta. Hoy hace calor en este Vigo cambiante. Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Muy buen poema, sí señor.

    Y, en mi humilde opinión, existen ocasiones especiales en que esa bajada a los infiernos no es el camino equivocado, sino el único camino posible, como lo fue para Orfeo cuando fue a buscar a Eurídice, o como lo fue para Odiseo, que debía consultar con Tiresias dónde había quedado su camino extraviado, y cómo podía regresar a su hogar. Y es que, a veces, las respuestas a esas preguntas sólo se encuentran en el peor de nuestros propios infiernos.

    Saludos, compañero.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Grácias Alfredo, los infiernos, no siempre son los peores caminos, y como bien dices muchos genios los utilizaron y de que manera.Un abrazo desde Vigo

      Eliminar

Related Posts with Thumbnails